
El post de hoy es un extracto de un libro que leí hace tiempo sobre inteligencia emocional aplicada a la educación de los niños, que me parece muy sencillo de comprender y fácil de practicar.
Se trata de una guía hecha a base de preguntas para que reflexiones y compruebes cómo te relacionas con tus emociones en primer lugar, y cómo lo hace tu hijo, en segundo lugar. Es lo que sus autores llaman “la regla de oro de veinticuatro quilates” en inteligencia emocional, que tiene cinco principios o pasos básicos:
1.- Sé consciente de tus propios sentimientos y de los de los demás;
2.- Muestra empatía y comprende los puntos de vista de los demás;
3.- Haz frente de forma positiva a los impulsos emocionales y de conducta y gestiónalos;
4.- Plantéate objetivos positivos y traza planes para alcanzarlos;
5.- Utiliza las dotes sociales positivas a la hora de manejar tus relaciones.
TESTEA TU INTELIGENCIA EMOCIONAL
1.- ¿ Hasta qué punto conoces tus propios sentimientos? ¿ Y los de tu familia? Piensa en algún problema reciente que haya surgido en la familia. ¿ Cómo te sentiste al respecto, o tus hijos, u otras personas involucradas en ese problema?
2.- ¿ Qué grado de empatía experimentaste hacia los demás? ¿ Eres capaz de expresarla? ¿ Cuándo fue la última vez que así lo hiciste? ¿Estás seguro de que los demás son conscientes de lo que estás haciendo? ¿ Eres capaz de comprender los puntos de vista de los demás, incluso durante una discusión?
3.- ¿ Cómo haces frente a la ira, la ansiedad y otras formas de estrés? ¿ Eres capaz de mantener el autocontrol cuando eres víctima del estrés? ¿ Cómo te comportas después de una jornada muy dura? ¿ Con qué frecuencia les hablas a gritos a los demás? ¿ Cuáles son tus mejores y peores momentos? ¿ Varían estos de un día para otro?
4.- ¿ Qué objetivos te has fijado para ti mismo y para tu familia? ¿ Qué planes has trazado para lograrlos?
5.- ¿ Escuchas de verdad lo que dicen los demás? ¿Haces que la gente reflexione sobre lo que está diciendo? ¿ Abordas los conflictos sociales de forma sensata? ¿ Consideras las alternativas antes de decidir una vía de acción?
TESTEA LA INTELIGENCIA EMOCIONAL DE TU HIJO
1.- ¿ Hasta qué punto es capaz tu hijo de expresar con palabras los sentimientos? Si le preguntas cómo se siente, ¿ puede responderte con un término que describe un sentimiento o me explica qué le sucede? ¿ Es capaz de identificar una gama de sentimientos con gradaciones intermedias? ¿ Es capaz de identificar los sentimientos de los demás?
2.- ¿ Cómo demuestra empatía tu hijo? ¿ Cuándo fue la última vez que pareció identificarse con los sentimientos de otro? ¿ Muestra interés por los sentimientos de los demás? Cuando le cuentas historias acerca de las desdichas ajenas, ¿ cómo reacciona? ¿ Es capaz de comprender distintos puntos de vista? ¿ Puede ver ambas posturas en una discusión en pleno conflicto?
3.- ¿ Es capaz tu hijo de esperar para obtener aquello que desea, en especial cuando se trata de algo que desea de veras? ¿ Puede esperar para obtener algo que tiene justo ante sí pero que en ese momento no puede tomar? ¿ Hasta qué punto es capaz de tolerar la frustración? ¿ Cómo expresa la ira y otros sentimientos negativos?
4.- ¿ Qué objetivos tiene tu hijo? ¿ Qué objetivos te gustaría que se fijase? ¿ Planea tu hijo alguna vez las cosas antes de hacerlas? ¿ Le has ayudado alguna vez a desarrollar un plan para obtener un objetivo?
5.- ¿ Cómo resuelve tu hijo los conflictos? ¿ Hasta qué punto es independiente a la hora de resolverlos? ¿ Sabe escuchar, o no deja hablar a los demás? ¿ Es capaz de pensar en diferentes modos de resolver conflictos?
Contestadas todas estas preguntas, piensa en tus áreas de fuerza y las de tus hijos, y también las de mejora en las que todos deseáis u os resultaría interesante trabajar. Si tu hijo no sabe responder a estas preguntas, inventa una historia y hazle las mismas preguntas pero referidas a los personajes, y verás como le resulta más fácil contestar.
Lo óptimo sería que reflejases por escrito tus conclusiones, de modo que te sirviera de punto de referencia, y pudieras ir haciendo seguimiento de tus avances y dificultades.
Espero que te haya resultado fácil y te animes a ponerlo en práctica. Si tienes dudas al respecto, por favor, consúltame, y estaré encantada de ayudarte a resolverlas. Como siempre, ¡adelante con tus comentarios! Son todos bienvenidos.
¡Feliz Puente y feliz semana!
Begoña Poza.




