MI HIJO ES, ¿VISUAL, AUDITIVO O KINESTÉSICO?

MI HIJO ES, ¿VISUAL, AUDITIVO O KINESTÉSICO?

 

shutterstock_167192210Todas las personas tenemos una forma particular de percibir el mundo que nos rodea y, en base a ello, interpretarlo, y eso lo hacemos a través de nuestros cinco sentidos.

Esta cualidad perceptiva es una de las primeras manifestaciones de la personalidad que desarrolla un niño que, en sus primeros años de vida, tendrá tendencia natural a ser “visual”, “auditivo” o “kinestésico”. Esta clasificación de las llamadas “inteligencias perceptivas” la aporta la Programación Neurolingüística (PNL), y las tres son complementarias y no excluyentes, pero suele predominar alguna sobre el resto.

¿Y cómo puedes reconocer cuál es la más desarrollada en tu hijo? Es simple: a través de la observación de su actitud y atención a su lenguaje verbal y corporal.

El “niño visual” percibe su entorno a través de imágenes, y se expresa a través de creaciones que pueden verse. Suele ser muy cuidadoso con su aspecto personal, es ordenado con sus cosas, de movimientos rápidos, dinámico, mantiene el contacto visual cuando se le habla, tímido respecto al contacto físico y reservado con sus sentimientos. Aprende fácilmente si se le enseña a través de colores, imágenes o por imitación. Le gusta dibujar, colorear y diseñar al detalle, y tiene memoria fotográfica. Su escritura es legible y su ortografía es buena.

Cuando te comuniques con un niño visual utiliza las mismas palabras que él, mírale a los ojos cuando le hables, deja que elija su imagen personal, procura que escriba, anímale a estudiar con imágenes mentales y externas.

El “niño auditivo” escucha el mundo exterior e interior, suele tener una voz muy expresiva y bien timbrada, le gusta escuchar y es buen conversador. Normalmente serio y cerebral, más sedentario que el visual (no tiene necesidad de observar), con gran capacidad para identificar diferentes tonos de voz y, a través de ella, descubrir emociones, sentimientos, verdades y mentiras. Físicamente, suele inclinar la cabeza hacia un lado y acostumbra a mirar de un lado a otro a la altura de sus orejas. Habla mucho y con claridad desde muy pequeño, responde con rapidez y expresa opiniones sólidas, hace muchas preguntas y tiende a elevar la voz cuando se enfada. Memoriza mientras escucha, con gran facilidad para los idiomas, buen lector y escritor.

Intenta escucharle y conversar con él, pide su opinión, léele en voz alta, ayúdale a poner melodía y ritmo a lo que tenga que aprender, explícale las cosas con palabras, motívale a escuchar música y cantar.

El “niño kinestésico” siente el mundo exterior, los sentimientos, las sensaciones corporales y el movimiento. Es sensible, emocional y muy cariñoso. Su voz es lenta y pausada, le gusta la comodidad y es relajado en su aspecto. Tiende a dirigir la mirada hacia abajo y gesticula mucho. Le gusta tocar y ser tocado, y utiliza el berrinche para expresar lo que no puede transmitir con palabras. Su cuerpo es fuerte y activo, le gustan los deportes de competición, muy dinámico y con mucha energía. Su aprendizaje mejora con el movimiento, las emociones y la experimentación. Suele ser reacio la lectura y la escritura. Intuitivo y memoriza a base de repetición.

Utiliiza con él palabras referidas a emociones, sentimientos y sensaciones. Mantén contacto físico con él constantemente, fomenta que practique deporte antes de hacer los deberes, comparte con él la naturaleza, incítale a experimentar, divertíos juntos, evita decirle que esté quieto.

El proceso de aprendizaje en todos estos niños es tan peculiar como su inteligencia perceptiva predominante, por lo que para su éxito escolar será relevante si se les enseña en su propio estilo. Sin embargo, este extremo se desconoce en muchas escuelas, y sólo se utilizan herramientas como el lenguaje y la pizarra, elementos importantes para un auditivo. El visual y el kinestésico tendrán tendencia a desconectar; no se les habla en su idioma y les cuesta entender. Por todo esto, es básico enseñarles utilizando herramientas y estímulos para desarrollar las tres inteligencias y así potenciar el aprendizaje efectivo del niño. La buena noticia es que cada vez hay más centros educativos abiertos a experimentar nuevas formas de enseñar a los niños.

Conocer estas características te ayudará a entender mejor algunos aspectos de la personalidad de tu hijo, hablarle en su propio idioma y facilitarle el aprendizaje.

Como siempre, gracias por tu tiempo y fidelidad. Aquí tienes un espacio en el que expresar tu opinión si lo deseas.

¡¡¡Te deseo que pases una Feliz Navidad!!!

Begoña Poza.

 


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